miércoles, 22 de febrero de 2012

ESTADÍSTICAS ENTRE EL COSTE Y NÚMERO DE AÑOS PERDIDOS POR TRAUMATISMOS



La asistencia prehospitalaria poco puede hacer para mejorar la supervivencia del paciente con cáncer. Sin embargo, en el paciente traumatizado, la asistencia prehospitalaria puede determinar a menudo la diferencia entre la vida y la muerte, entre una discapacidad temporal y otra grave o permanente o entre una vida productiva o de subsidio y entre una vida de desamparo o de bienestar. En EE.UU. se producen aproximadamente 60 millones de lesiones al año, de las que 30 millones requieren asistencia médica y 9 millones producen discapacidad. Aproximadamente 8,7 millones producen una incapacidad temporal y 300.000 una incapacidad permanente.
El coste de la atención sanitaria de los pacientes traumatizados es asombroso. Se gastan miles de millones de dólares en el tratamiento de los pacientes traumatizados, sin incluir el gasto en salarios, costes de administración de los seguros, daños a la propiedad y coste para las empresas.
La pérdida productiva por los pacientes traumatizados discapacitados equivale a 5,1 millones-año, con un coste superior a 65.000 millones de dólares. Las muertes provocan 5,3 millones de años de vida perdidos (34 años por persona), con un coste superior a 50.000 millones de dólares. Comparativamente, los costes (medidos en dólares y años perdidos) del cáncer y enfermedades cardiovasculares son muy inferiores, como se muestra en la figura 1-1.


                          A.  
                                                      Coste = miles de dólares

                           B.
                                                               Años perdidos

Figura1-1 A. Comparación de los costes de miles de dólares de las víctimas de traumatismo, cáncer y enfermedad cardiovascular cada año en EE.UU. B. Comparación entre el número de años perdidos como resultado de traumatismos, cáncer y enfermedad cardiovascular



TRAUMATISMO: UNA DE LAS CAUSAS PRINCIPALES DE MUERTE EN EL MUNDO


Los traumatismos son la causa principal de muerte en las personas entre 1 y 44 años de edad. Aproximadamente el 80% de las muertes en adolescentes y el 60% en la infancia son secundarias a traumatismos. Los traumatismos continúan siendo la séptima causa de muerte en los ancianos.
Cada año mueren tres veces más estadounidenses por traumatismos que los fallecidos en la Guerra de Vietnam. Cada 10 años mueren más estadounidenses por traumatismos que los fallecidos en todos los conflictos militares estadounidenses combinados. Tan sólo en la quinta década de la vida el cáncer y las enfermedades cardiovasculares compiten con los traumatismos como causa principal de muerte.


ATENCIÓN DEL TRAUMA EN EL SIGLO XXI




La oportunidad de un profesional de la asistencia prehospitalaria para ayudar a un paciente es mayor en el tratamiento de los pacientes traumatizados que en cualquier otro caso. El  número de pacientes traumatizados supera el de otro tipo de pacientes y las probabilidades de supervivencia de un paciente traumatizado que recibe una buena asistencia hospitalaria son probablemente mayores que en cualquier otro paciente. El profesional de la asistencia prehospitalaria puede prolongar la vida del paciente traumatizado y beneficiar la sociedad por el número de años productivos salvados. Por estas razones, el profesional de la asistencia prehospitalaria tiene una influencia relevante en la sociedad, ya que realiza un tratamiento eficaz del paciente traumatizado.


VIDEO SUBIDO POR LA UNIVERSIDAD DE ANTIOQUIA:


TRAUMA

VIDEO: CREACIÓN DEL PARAMÉDICO

 
 
Nuestros pacientes no nos eligen. Nosotros si hemos elegido tratarlos, ya que podríamos haber elegido otro trabajo y no lo hicimos. Aceptamos la responsabilidad de la atención del paciente en algunas de las peores circunstancias: cuando estamos cansados o con frío, cuando llueve y está oscuro, y a menudo cuando las circunstancias son imprevisibles. Debemos aceptar esta responsabilidad o rechazarla. Debemos prestar a nuestros pacientes la mejor asistencia que podamos, pero no con un material no revisado, con un equipamiento incompleto, con conocimientos anticuados y con indiferencia. No podemos conocer los avances médicos recientes ni podemos estar preparados para atender a nuestros pacientes sin estudiar y aprender cada día.